22 | 07 | 2013
Medicina prepaga en Bahía Blanca

• Las 9 empresas de medicina prepaga que prestan sus servicios en la ciudad de Bahía Blanca, atendiendo a más de 63.000 afiliados y empleando unas 200 personas, podrían enfrentar dificultades a futuro dado que la nueva legislación podría quedar 100% reglamentada, lo que impactaría en la estructura de costos de las entidades, sumado a los inconvenientes generados por aumento de salarios, complicaciones para la compra de insumos importantes y la condición reciente de precio aceptantes con eventuales congelamientos de cuotas.

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En la ciudad de Bahía Blanca prestan sus servicios de medicina prepaga ACA Salud, Bramed, Federada Salud, Galeno, Medifé, Omint, OSDE y Swiss Medical, todas ellas con sede local, a las que se suma Medicus, la cual no cuenta con una agencia instalada en la ciudad pero toma como intermediaria a la obra social ASE Nacional. Estas empresas, además del servicio central de medicina prepaga diversifican sus actividades hacia servicios de turismo, asistencia al viajero, seguros de riesgo de trabajo y en algún caso, la actividad de farmacia. Cabe destacar que ninguna de ellas cuenta con sanatorio en la ciudad por lo que deben tercerizar las prestaciones contratadas localmente.

Se estima que entre las 8 empresas que cuentan con sede local se emplea a unas 200 personas de la ciudad de Bahía Blanca, incorporadas dentro empleados de comercio (SEC) o sanidad (FATSA) aunque algunas permanecen fuera de convenio. Este nivel de empleo generaría una masa salarial anual superior a los 20 millones de pesos, aproximadamente.

Según consultas a referentes de las entidades, las prepagas de la ciudad trabajan con más de 63.000 afiliados, siendo unos 53.500 pertenecientes a Bahía Blanca de manera específica. Esto representa un 18% de la población total de la ciudad. De este total local, sólo un 35% es voluntario, mientras que el restante 65% se encuadran dentro de los desregulados o vinculados a convenios laborales de obras sociales que canalizan sus beneficiarios hacia las empresas de medicina prepaga. Traducido en números, unas 18.500 personas realizarían contratación directa con prepagas mientras que 35.000 lo harían por otros medios no directos. Los representantes de las empresas comentaron que en general la percepción de los usuarios respecto a los servicios brindados por las compañías de medicina prepaga en la ciudad es muy buena. En particular, destacaron que si bien a veces pueden manifestar que las cuotas son algo elevadas o no resulta de agrado el incremento de las mismas, el servicio se termina de valorar al momento de tener que utilizarlo y obtener buenas respuestas por parte de las empresas.

Los planes de cobertura ofrecidos por las distintas empresas con prestación en la ciudad son 3, 4 o 5 variedades según sea el caso. Si bien las combinaciones son diversas, según la edad, la antigüedad, si es o no voluntario, si incorpora o no grupo familiar, etc., todas las empresas ofrecen planes que van desde un plan inicial a uno mucho más completo, diferenciándose principalmente en especialidades y médicos ofrecidos, topes de reintegro y prestaciones otorgadas, entre otras cuestiones más específicas. Según consultas a referentes del sector en la ciudad, el valor promedio de los planes al año 2013 se estima en unos 800 pesos. Como referencia puntual, en el caso de una cobertura voluntaria a una persona de 30 años sin enfermedades preexistentes los planes iniciales se ubican entre los 400 y los 900 pesos, mientras que en un plan con cobertura tope se ubican entre los 650 y los 3.900 pesos. Las diferencias en valor radicarían en los alcances de las coberturas, reintegros otorgados y especialidades e intervenciones incluidas, principalmente.

Relacionando cuotas de las prepagas con precios de la medicina privada y precios en general, todos expresados como índices, se observa que en la serie que va desde enero del 2011 a mayo del 2013 las prepagas han ido logrando ajustes en sus cuotas que les permitieron solventar el incremento de costos de la actividad, pero a partir del aumento de fines del año 2012, el ajuste quedó por debajo del IPC general y el de medicina privada, a pesar de un leve aumento posterior a principios del corriente año 2013 en el valor de las cuotas. Sus cuotas están reguladas por la Superintendencia de Servicios de Salud, por lo que deben solicitar los incrementos de precios a la entidad y es aquella quien los convalida luego de realizar un análisis sobre la pertinencia de la petición. Resulta interesante aquí remarcar que, según referentes del sector, la actividad se caracteriza por trabajar con márgenes muy reducidos, siendo los mismos de entre un 1% y un 3% de la facturación total de las empresas.

Por último, se hace mención a datos coyunturales, en los cuales las empresas coinciden con un buen desempeño relativo interanual de sus servicios respecto al año 2012. La postura es diferente cuando se consulta sobre las perspectivas del sector, ya que algunos consideran que cambios recientes en la legislación y el Programa Médico Obligatorio podrían impactar en gran medida sobre la actividad, mientras que otros consideran que la continua incorporación de cápitas, principalmente por convenios con empresas y obras sociales, podrá ser un paliativo ante las adversidades sectoriales.


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