21 | 02 | 2014
En un contexto de desaceleración de la actividad, la ciudad enfrenta un alto nivel de desocupación
De acuerdo a los datos difundidos por el INDEC, Bahía Blanca presentaría un cuadro con un nivel de empleo alto pero insuficiente para compensar el fuerte aumento de ingresantes al mercado laboral, lo que se vería reflejado en un desempleo creciente y en niveles altos si se lo compara con el resto del país.
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De acuerdo a los datos recientemente difundidos por el INDEC, al cuarto trimestre del 2013, la tasa de desocupación en Bahía Blanca se ubicó en el 8,7%. El resultado determina una tendencia ascendente del desempleo que puede resumirse en la siguiente evolución: 6.5% hasta el primer trimestre, le siguió un aumento niveles en torno al 8% durante el segundo y tercer trimestre, y aproximándose a 9% al cierre del último año.

Tomando como referencia el resto del país, el nivel de desempleo local resulta alto dado que en el resto del territorio nacional ronda el 6.5% de la población activa (más de un punto de diferencia). Después de Mar del Plata (con una tasa mayor al 11%), la ciudad conforma el grupo de áreas geográficas con mayor nivel de desempleo en el país, junto con Córdoba, Salta y Neuquén.

Es interesante analizar cómo se arriba a una tasa de desempleo del 8,7% en Bahía Blanca. La tasa es el cociente entre la cantidad de desempleados y la población económica activa (PEA). Esta última se define como la población que tiene o busca un empleo; es decir, la suma de los ocupados y desocupados. Por lo tanto, la cantidad de desempleados surge de la diferencia entre PEA y ocupados totales. Un aumento de la PEA representa mayor oferta de trabajo (personas que buscan empleo) y por lo tanto tiende a aumentar el desempleo. Un aumento de la ocupación representa una mayor demanda de trabajo (personas que acceden a un empleo) y por lo tanto tiende a disminuir el desempleo. De esta forma la tasa de desempleo surge de la interacción de estos efectos sobre la oferta y demanda de empleo de acuerdo a lo que informan la tasa de ocupación y de actividad. La siguiente tabla resume las cuatro posibilidades:

Efectos sobre la tasa de desocupación...

Hechas estas aclaraciones, ¿en qué cuadrante se ubicó Bahía Blanca al cuarto trimestre del 2013? Con respecto al empleo, se observó un aumento dado que pasó de un promedio en torno al 42% en los trimestres 2º y 3º al 43,8% en el 4º. Cabe señalar que esta tasa refleja un alto nivel de empleo en comparación a los registros de los últimos años, y por otra parte, también se ubica por encima de los niveles observados a nivel del país (42.7% en el cuarto trimestre del 2013). En Bahía Blanca, dado que el desempleo subió con mayor demanda de empleo, entonces resulta claro que el aumento registrado a fines del 2013 obedeció a un aumento de la tasa de actividad. De acuerdo a los datos oficiales, esta aumentó de niveles por debajo del 47% al 48%. En resumen, Bahía Blanca presentaría un cuadro con un nivel de empleo alto pero insuficiente para compensar el fuerte aumento de ingresantes al mercado laboral, lo que se vería reflejado en un desempleo creciente y en niveles altos si se lo compara con el resto del país.

Por último, la lectura anterior surge de los datos informados por el INDEC. Entre los mismos resulta importante señalar una corrección en la población de referencia para la ciudad (incluye la localidad de Gral. Cerri). La tabla inferior presenta los datos empleados por el INDEC para los últimos relevamientos. Como se puede apreciar, este ajuste o corrección a la baja de la población local tuvo efectos sobre los indicadores del mercado de trabajo, determinando variaciones en la cantidad total de ocupados y desocupados que responden a cambios en los procedimientos de cálculo y no a cambios en las condiciones del mercado de trabajo local.

La perspectiva para el mercado de trabajo no es alentadora. Como refleja la última encuesta anual de balance y perspectivas de empresarios locales (Indicadores de Actividad Económica 132), solo un 15% de las empresas piensa en introducir cambios en sus planteles de personal, y en este grupo todavía prevalece levemente las que piensa aumentar de las que piensan disminuir. No obstante, se observa que esta diferencia ha tendido a disminuir si se la compara con años anteriores. Por otra parte, el contexto de estancamiento en el nivel de actividad comercial plantea una perspectiva desalentadora para la generación de empleos por apertura de nuevas empresas, en tanto que la crítica situación fiscal tanto a nivel nacional como provincial anticipa un freno en la creación de empleos públicos. Si a lo señalado, se agrega el alto nivel de informalidad y ajustes salariales que difícilmente puedan equiparar el ritmo de inflación, surge un panorama complicado para el mercado de trabajo que hará sentir sus efectos sobre el ritmo de transacciones en la ciudad.


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