CREEBBA - Indicador de Actividad Económica - IAE Nro. 79

Indicadores de Actividad Económica (IAE) Nº 79
marzo 2005


 

 

Nota Editorial

 


Entre la oportunidad del canje y la amenaza de la inflación

  • El optimismo por los resultados alcanzados en la renegociación de la deuda pública no debiera dejar pasar inadvertido el endeble sustento de la recuperación argentina

  • La estrategia antiinflacionario del gobierno puede contener los aumentos en el corto plazo pero al costo de generar mayor incertidumbre y desalentar nuevas inversiones privadas

  • La mejor forma de desalentar aumentos de precios de las empresas pasa por recrear condiciones competitivas en los mercados.

La finalización del canje de deuda representa el dato saliente de los primeros meses del año. Los resultados son positivos en términos de los objetivos trazados por el Gobierno de llegar a un acuerdo que permita establecer un cronograma de pagos de servicios de la deuda factible para el país durante los próximos años. El acuerdo con acreedores externos representa una condición necesaria aunque no suficiente, para normalizar la situación económica del país y restablecer un flujo sostenido de inversiones a largo plazo. La importancia del logro fue anticipada en días previos a la finalización del proceso, reflejándose en una fuerte tendencia ascendente en la cotización de títulos y acciones. Se abre una gran oportunidad de superar la crisis que impone nuevos desafíos. En los próximos años, la economía argentina deberá presentar tasas de crecimiento no inferior al 4% anual; y el gobierno deberá asegurar un superávit primario superior a tres puntos del PBI. A la luz de la historia económica de las últimas décadas, caracterizadas por un persistente déficit en las cuentas públicas y una trayectoria errática de la tasa de crecimiento del ingreso, alcanzar estas metas durante un período prolongado representa un gran desafío. El muy buen desempeño macroeconómico y el holgado resultado fiscal durante el año pasado representan datos alentadores alientan la esperanza de poder cumplir con estos objetivos. Sin embargo, el optimismo no debiera dejar pasar inadvertido el endeble sustento de la recuperación argentina. El aumento de la recaudación responde a la aplicación de impuestos, como las retenciones y el impuesto a las transferencias bancarias, que introducen distorsiones en el sistema de precios. Mantener este esquema impositivo asegurará altos niveles de recaudación pero al costo de desalentar la inversión a largo plazo y propiciar el desarrollo de la economía informal. Estas consecuencias negativas restan consistencia al esquema de financiamiento del Sector Público en el largo plazo por cuanto van contra el objetivo de mantener elevadas tasas de crecimiento a través del aumento en la inversión. Tarde o temprano, deberá replantarse objetivos tales como la simplificación del sistema tributario, la modernización del Estado y la implementación de un regimen fiscal federal. En el corto plazo, se imponen dos objetivos prioritarios: arribar a un nuevo acuerdo con el FMI a los efectos de poder refinanciar servicios de la deuda con el organismo que vencen durante el segundo semestre, y acordar un nuevo marco contractual con las empresas privatizadas de servicios públicos. Con la aproximación del invierno, reflotará el problema del abastecimiento energético y la necesidad de avanzar en el dialogo con empresas de servicios privatizados. Es un factor preocupante que deberá monitorearse durante los próximos meses.

El segundo elemento a destacar es la persistencia de una tasa de inflación elevada en los primeros meses del año. El aumento de los precios introduce un factor de incertidumbre y de tensión a través de intensificación de presiones salariales. El principal recurso para normalizar la variación de precios es una política monetaria restrictiva, la que debe desembocar en una desaceleración del ritmo de crecimiento económico y posiblemente se traduzca en una disminución del tipo de cambio nominal por cuanto el BCRA dispondrá de menor margen de maniobra para sostener la demanda de divisas. El diagnóstico oficial es diferente; el rebrote inflacionario de los últimos meses no responde a un exceso de oferta de dinero, sino que está más relacionado con problemas en la oferta de bienes y servicios, generados por los escasos márgenes de capacidad instalada en sectores productores de insumos con fuerte impacto sobre los costos de las empresas. Desde esta visión, el aumento de precios respondería a factores puntuales y por lo tanto, la estrategia antiinflacionario del gobierno se basaría en medidas parciales, focalizadas en los sectores críticos, tales como aumentos de retenciones, regulaciones de precios y subsidios. Con estas medidas se intenta persuadir a los formadores de precios de la inconveniencia de aplicar nuevos aumentos. Esta estrategia puede contener los aumentos en el corto plazo pero al costo de generar mayor incertidumbre y desalentar nuevas inversiones privadas. En definitiva, no resuelve el problema y tenderá a agravarlo por cuanto aumentará el riesgo de futuros desabastecimientos por una insuficiente capacidad de oferta. La mejor forma de desalentar aumentos de precios de las empresas pasa por recrear condiciones competitivas en los mercados.

En el plano regional, existe una clara preocupación por la tendencia a la baja del precio del trigo y la disminución de los márgenes de las explotaciones agrícolas. No hay perspectivas de que disminuya la presión impositiva sobre el sector a través de retenciones, en tanto que se mantiene el aumento de costos por el encarecimiento de insumos vitales, sumándose la novedad del mayor riesgo de desabastecimiento de gas oil. En contrapartida, con el nuevo status sanitario de país libre de aftosa con vacunación, mejoraron notablemente las perspectivas de la ganadería. La demanda de carnes es sostenida tanto en el mercado interno como en el externo, lo que se traduce en precios con trayectoria ascendente. Finalmente, los avances del Municipio local con sus proyectos de obra pública, sumado al buen ritmo de construcciones particulares, contribuirán a sostener niveles elevados de actividad comercial y demanda de empleos en la ciudad. Esta situación podría realimentarse con la esperada mejora en las condiciones de acceso al crédito por parte de los bancos como resultado de los satisfactorios resultados alcanzados por el Gobierno en la operación de canje de la deuda.


 

 

Mercado y Competitividad del Corredor Trasandino del Sur

El afianzamiento del Corredor Trasandino del Sur representa una uno de los objetivos principales para impulsar el desarrollo de la Región Norpatagónica. La zona sudoeste de la Provincia de Buenos Aires forma parte de esta región. Dos razones avalan esta idea; la primera, por que comienza a proyectarse como una salida preferente a través del Puerto de Bahía Blanca para los productos de exportación de la Patagonia; la segunda, porque sus flujos de exportaciones hacia la costa del Pacífico, y en particular hacia el Sur de Chile, presentan muy buenas perspectivas de crecimiento. En síntesis, desde una óptica local, la relevancia del proyecto del Corredor reside en su potencial capacidad para multiplicar oportunidades de comercio e inversión. El presente informe expone las principales conclusiones de la presentación realizada por CREEBBA el pasado 3 de diciembre en la ciudad de Neuquén, en el marco del Seminario Internacional “La Importancia Estratégica de las Conexiones Ferroviarias”. Este evento fue organizado por la Asociación Latinoamericana de Ferrocarriles (ALAF) en ocasión de celebrarse su 40 aniversario. Uno de los principales aportes del trabajo realizado consiste en la conformación de un marco conceptual general que permita comprender y analizar la situación y perspectivas, tanto a mediano como a largo plazo, del mercado real y potencial del Corredor Trasandino del Sur (CTS).

Abstract de la nota publicada en Indicadores de Actividad Económica (IAE). Si desea recibir la versión completa del informe vía mail, contáctenos a info@creebba.org.ar, o bien puede acceder al archivo haciendo clic aqui.

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Inflación y atraso Salarial

A partir de la salida del régimen de convertibilidad, a comienzos de 2002, la consecuente devaluación del peso provocó un proceso de aceleración en los precios internos. La tasa inflacionaria, que durante la mayor parte de la década del noventa se había mantenido prácticamente sin cambios, o inclusive había comenzado a descender durante los años de la recesión iniciada en 1998, inició una tendencia ascendente. El mayor impacto se produjo durante los primeros meses que sucedieron al abandono del “uno a uno”, aunque luego continuó una suerte de inflación inercial. En lo referente a las remuneraciones, las mismas evidenciaron ajustes de diferente grado, de acuerdo al sector de la economía considerado. En tal sentido, resulta de interés comparar el incremento nominal entre actividades productivas, con el propósito de determinar cuál se posicionó mejor frente a la inflación y, por otro lado, confrontar los aumentos de salarios con el avance de los precios, para concluir si hubo mejora o deterioro en el poder adquisitivo en cada uno de los casos analizados. La nota que aquí se presenta aborda estos aspectos, ofreciendo en primera instancia una síntesis del comportamiento de los precios internos y luego, un análisis detallado de las remuneraciones al empleo formal en los distintos sectores económicos, para luego analizar la situación real de los mismos al cumplirse tres años del abandono del tipo de cambio fijo.

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Producciones no tradicionales en la región

En los últimos años ha surgido un menú bastante variado de nuevas actividades productivas denominadas "no tradicionales". La región del sudoeste bonaerense no ha sido ajena a esta tendencia. En este estudio se analizan las características principales de este tipo de actividades, haciendo foco en las dificultades a sortear para que los productores alcancen algún grado de rentabilidad. Por otro lado, también se ubica geográficamente a cada producción, en base a un relevamiento realizado en distintas fuentes de información, entre ellas las Secretarías de Producción de los Municipios de la zona. Ahora bien, ¿qué es lo tradicional y lo no tradicional en la región del sudoeste bonaerense?. La razón fundamental por la cual se las considera bajo el rótulo de “tradicional”, es que pertenecen al conjunto de actividades características de la economía de la región. Además de ser actividades que caracterizan el perfil productivo, los sectores tradicionales, se distinguen por su permanencia en el tiempo. Tomando el caso de la apicultura, por ejemplo, en otras regiones se la considera una producción alternativa. Sin embargo, en el sudoeste bonaerense está muy difundida y arraigada, y posee las características como para ser considerada una actividad tradicional. Más allá de las definiciones, que se especificarán en detalle a lo largo de la nota, interesa conocer las características de este segmento de mercado y sus perspectivas de desarrollo, cuestiones que se evaluarán en términos generales en la presente edición.

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