CREEBBA - Indicador de Actividad Económica - IAE Nro. 42

Indicador de Actividad Económica (IAE) Nº 42
enero 1999

  • El desempleo en Bahía Blanca sigue siendo un problema grave
    ¿Hasta que punto se han notado los efectos reactivantes de las grandes inversiones sobre el mercado laboral local?
  • Análisis de los resultados para el cultivo de girasol en la región
    Consideración de los diversos factores que inciden en el mismo tomando en cuenta explotaciones comprendidas en la región de máxima influencia de Bahía Blanca.
  • El segmento de los locales dentro de la nueva construcción
    Análisis de las tendencias, globales y por sectores, de la construcción de locales, a partir de las estadísticas de permisos otorgadas entre 1989 y 1998 y de un relevamiento propio realizado en los centros de interés comercial
  • Industria Petroquímica: encadenamientos a partir de los productos finales
    Análisis de las actividades que se podrían desarrollar a partir de la utilización de los productos petroquímicos finales que se producen en nuestra ciudad.

 

¿Cómo se financia la actividad del municipio local? (estudio completo)

 

n Con la finalización de un nuevo año, se cierra otro período fiscal para la municipalidad local. n Si bien aún no se cuenta con la ejecución presupuestaria de 1998, este es un buen momento para la realización de un análisis más exhaustivo de las cuentas de los últimos cinco años a fines de tener una perspectiva más amplia. 

Más allá de la utilidad del análisis de la composición de gastos e ingresos, en esta oportunidad se intenta avanzar en la evolución de los mismos y en el resultado de los distintos períodos, a fines de tener una idea global acerca del comportamiento fiscal municipal teniendo en cuenta, además de los gastos realizados e ingresos percibidos, la política de financiación de los mismos.  

Las cuentas públicas deben tener claridad y accesibilidad en su presentación, para facilitar la tarea de identificación y clasificación de las partidas, aportando la transparencia necesaria para que los contribuyentes puedan conocer cuál es el destino de los fondos que ellos, a través del pago de sus obligaciones, ceden al administrador municipal para el cumplimiento de sus funciones.

Los ingresos y egresos: su evolución en el tiempo

La información que da origen a esta nota, surge de las rendiciones anuales que el municipio hace ante el cuerpo legislativo local para su aprobación, con lo cual todos los datos relevantes deben estar comprendidos en tales presentaciones.

Se consideran en primera instancia los gastos ejecutados (Gráfico 1) de cada año, tomando en cuenta lo "gastado" y no únicamente lo "pagado" en el ejercicio correspondiente, porque como también se analiza la evolución de la deuda municipal, la diferencia en cada período entre lo "gastado" y lo "pagado" da el valor correspondiente a la deuda flotante del período trasladada al siguiente. Las cifras, como corresponden a distintos momentos del tiempo, son expresadas en moneda constante de 1998 para hacer posible su comparación.

El primer análisis se realiza considerando la suma de gastos sin tomar en cuenta las amortizaciones o cancelaciones de deuda flotante o consolidada, pero sí los intereses de deuda . Los números indican una disminución del gasto así considerado entre 1993 y 1997 del orden del 2.4%. Sin embargo, si se observa la tendencia hay un máximo en 1994 con caída en los años siguientes y recuperación en 1997.

Si se incluye la amortización de la deuda consolidada la disminución entre puntas es menor, del orden del 2%, mientras que el recorrido es similar al anterior.

En segunda instancia puede hacerse una consideración más amplia del gasto, tomando en cuenta, además de lo anterior, los gastos por deuda flotante, los egresos por cuentas especiales y cuentas de terceros, entre otros, de donde surge que la disminución entre el inicio y el fin del período es del orden del 11%. Dada la evolución comentada precedentemente, la mayor disminución está explicada por sensibles bajas en las partidas cuentas especiales y de terceros.

Dentro de una perspectiva más detallada, se observan incrementos constantes durante todo el período en Bienes y Servicios, que constituye la principal componente del gasto participando en 1997 con más del 42% de los mismos, incluyendo en este rubro el aporte al Centro de Salud Dr. Leónidas Lucero, que es constante desde hace cuatro años (12 millones de pesos aproximadamente). Asimismo, los fondos destinados al pago de Personal, segunda categoría en orden de importancia, se incrementan en más de 4% con lo que en el último año absorbe aproximadamente 26 millones del presupuesto. Las Transferencias Corrientes pasan de captar 1.4% de los gastos en 1993 a recibir 4% durante 1997, lo que constituye una importante variación en un concepto que tiene detrás una redistribución de poder adquisitivo o recursos desde una parte del sector privado a otra, aunque la participación de esta partida no resulta demasiado significativa dentro del gasto total. Los gastos por amortización de deuda, es decir la cancelación de pasivos consolidados, se incrementan en un 20% entre puntas, aunque al igual que en el caso de las transferencias no capta gran proporción del presupuesto de gastos.

En contrapartida, las disminuciones se registran en los conceptos que hacen a la inversión física del municipio, es decir los gastos en obras o trabajos públicos y en bienes. En el primero de los casos, la mayor suma destinada a obras se registra en el año 1994 con un gasto de más de 8 millones, mientras que en los años siguientes disminuye sensiblemente la cantidad hasta alcanzar cifras cercanas a los 3 o 3,5 millones. La inversión en bienes insume en 1993 más de 3 millones, cayendo luego hasta los 500 mil pesos. También disminuyen, aunque su cuantía no es muy significativa, los intereses y gastos de la deuda municipal.

Por el lado de los ingresos (Gráfico 2), en su primera lectura puede observarse que registran una variación entre puntas prácticamente nula, con una leve tendencia declinante. Si se estudia su evolución año tras año surge la caída que se da en 1995 mientras que en el resto del período se mantienen estables alrededor de los 63 millones. Sin embargo, es interesante observar que si bien en 1996 se recuperan los niveles de años anteriores, a partir de ese año entra en vigencia la Tasa de Salud que recauda aproximadamente 4 millones de pesos anuales, con lo cual se infiere que si no se hubiera creado este tributo, la recaudación no se hubiera recuperado.

La mayor componente de los ingresos son los tributos de origen municipal que aportan más del 67% de los mismos y han crecido en los últimos cinco años aproximadamente un 14%, fundamentalmente por la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene y la Tasa por Alumbrado, Barrido y Conservación de la Vía Pública. En segundo lugar se observan los ingresos de otras jurisdicciones que disminuyen casi el 7% y aportan el 32% de los recursos totales. Los recursos de capital son mínimos en relación con los anteriores, mientras que la clasificación Otros Ingresos, que incluye los ingresos por Cuentas Especiales y de Terceros, entre otros, pierde preponderancia a lo largo del período, disminuyendo hasta los 2,6 millones aproximadamente en 1997.

Ordenanzas fiscales e impositivas

Las ordenanzas fiscales e impositivas son las que reglamentan y ordenan el cobro de tributos por parte del municipio. Cada año deben presentarse las modificaciones propuestas por la administración ante el HCD para su aprobación, con el propósito de posibilitar su entrada en vigencia a partir del año siguiente. Su claridad debe ser tal que permita a cada contribuyente estimar lo mejor posible sus obligaciones tributarias municipales, por lo cual deben estar contemplados todos los elementos de los tributos, como el hecho imponible, la base imponible y alícuotas.

En el período analizado, no se observan modificaciones sustanciales en las ordenanzas fiscales e impositivas correspondientes, hasta que en 1995 se presenta la ordenanza de creación de la Tasa de Salud, que está directamente relacionada con la Tasa de Alumbrado y Limpieza por tener los mismos elementos, y comienza a regir en 1996 contribuyendo a la recuperación de los niveles de recursos de años anteriores.

En 1998 se presenta un proyecto de modificación que contempla variaciones en la zonificación de la ciudad a los efectos de la recaudación de la Tasa por Alumbrado, Limpieza y Conservación de la Vía Pública, con el consiguiente impacto sobre la Tasa de Salud por poseer la misma base imponible. No se trata en esta oportunidad de una medida de carácter general que afecta a todos los contribuyentes como en el caso de la creación de la Tasa de Salud, sino que recae sobre una cantidad determinada de individuos cuya vivienda se ubica en algunas zonas de la ciudad.

La relación entre ingresos y egresos

Tal como se mencionara en publicaciones anteriores , existen diversas metodologías de medición del resultado fiscal, de acuerdo a los conceptos que se excluyan o incluyan en su cálculo, y también de acuerdo al criterio de lo percibido o lo devengado. Vale decir que, si bien la presentación de cuentas municipales está reglamentada, el análisis de tipo económico permite la utilización alternativa de diferentes modos de medición según los objetivos. Es por ello que se practican diferentes cálculos para completar las perspectivas de análisis posibles.

El primer cálculo realizado es el resultado operativo (Gráfico 3). Constituye la definición más restringida del resultado de la gestión fiscal, y se refiere a los componentes no financieros de las operaciones corrientes. En otras palabras, surge como la diferencia entre los ingresos tributarios y por ventas de bienes y servicios, y los gastos operativos, constituidos por los pagos por personal, bienes y servicios y las transferencias corrientes. Esta medición se utiliza para aislar las decisiones de financiamiento e inversión física y financiera de los desequilibrios de años anteriores del municipio, y solamente considerar los elementos que definen el comportamiento del sector público referidos al monto y composición de los gastos de consumo, y de los ingresos que se necesitan para su financiación.

Puede observarse a lo largo de los cinco años estudiados, que el resultado operativo es positivo con un nivel máximo en 1994, y una caída importante al año siguiente exhibiendo más tarde un comportamiento oscilante. Entre puntas el resultado operativo disminuye 14%.

Al concepto vertido anteriormente puede adicionarse los intereses y gastos de la deuda consolidada del municipio pagados netos de los intereses percibidos, obteniendo así el déficit corriente, es decir que mide la diferencia entre ingresos y gastos ajenos al capital. La serie calculada no difiere sustancialmente de la anterior.

Para tener una idea de la actividad global del municipio, financiada a través de lo recaudado en cada período, se toman en cuenta todos los gastos incluyendo también los gastos de cancelación o pagos de deuda flotante y las amortizaciones de deuda consolidada, y se excluyen los gastos por cuentas especiales (como campamentos recreativos, comedores infantiles, becas de la provincia y planes de generación de empleo, por ejemplo), egresos por cuentas de terceros. Por el lado de los ingresos, se consideran los corrientes y de capital dejando de lado los ingresos por cuentas especiales y de terceros. Desde esa clasificación, el resultado indica un exceso de gastos sobre los ingresos que disminuye desde el inicio del período hasta ubicarse en torno a los 4 millones de pesos para el último año.

El endeudamiento

Se analiza la evolución del pasivo municipal, discriminando la deuda consolidada, es decir que está reglamentada en su amortización y servicio, y la deuda flotante que es la que surge en cada período, generalmente contraida con los proveedores del municipio.

Tomando inicialmente a la deuda flotante, se puede observar cuál es el ritmo de generación en cada año, independientemente de la cancelación que se haga, es decir que se presta atención a la deuda nueva. La serie calculada surge como diferencia entre lo gastado y lo pagado para cada ciclo y desde esa perspectiva, 1994 es el momento de mayor diferencia entre estos dos conceptos. Si se considera que el resultado operativo de ese año es el más superavitario, se deduce que los diferimientos se dan en partidas que no intervienen en el cálculo del resultado operativo, fundamentalmente en obras públicas que por otra parte tiene récord de gasto durante 1994. A partir de allí la generación de deuda flotante nueva disminuye paulatinamente en los años subsiguientes.
Observando la presentación oficial de la evolución del pasivo municipal, la deuda total exhibe su máximo en el año 1994 cuando casi alcanza los 10 millones, compuesta fundamentalmente (60%) por deuda flotante. Este monto anual surge de sumarle al saldo inicial de cada período la deuda del año en curso, y luego restarle los pagos, amortizaciones y descargos correspondientes. En 1997 el monto es de aproximadamente 6.5 millones lo que significa cerca del 10% del gasto total (Gráfico 4).

Con respecto a la composición, la participación de la deuda flotante se incrementa entre 1993 y 1994 y luego se estabiliza alrededor del 60% de la deuda total. Los beneficios de poseer la mayor cantidad de deuda consolidada radican en que por sus características, se pueden prever las cuotas de amortización y se conoce con certeza el costo de los servicios de la misma.

Comentarios finales

La situación operativa del municipio es buena, superavitaria a lo largo del período de análisis, lo cual es un aspecto positivo. El resultado corriente también es positivo entre 1993 y 1997 con un máximo en 1994. Si en cambio de considera la totalidad de gastos e ingresos anuales, se observa un exceso de gastos sobre los ingresos que muestra una recuperación a partir de 1995.

De acuerdo a la observación y análisis detallado e los datos, puede decirse que el gasto global del municipio local se mantiene estable, sumado a ingresos que también lo son. Sin embargo, como se describe en la sección de ingresos, la estabilidad de los ingresos responde a la creación de un nuevo tributo en el año 1996. Esto significa que ante disminuciones en la recaudación municipal, los ajustes no se hacen por el lado de los gastos sino por el incremento en la presión fiscal sobre los contribuyentes.

Por otra parte, el aumento en la cancelación de pasivos consolidados, la desaparición en 1997 de la deuda flotante mayor C, y el incremento en los pagos de deuda flotante sumado a la desaceleración en la generación de deuda de estas características a partir de 1995, contribuyen a la disminución de los pasivos del municipio que alcanza en 1997 una suma cercana a los 6,5 millones.

 

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