Indicadores de Actividad Económi

Indicadores de Actividad Económica (IAE) Nº 144
enero 20
16

Reseña anual y perspectivas de la economía regional

 


 

Reseña anual y perspectivas de la economia regional

El análisis del contexto nacional durante 2015 y del panorama que se avizora paraeste año no puede realizarse sin tener en cuenta la influencia del ciclo electoral sobre el desempeño del país.

En agosto las primarias, la espera posterior hasta la votación de octubre, la falta de resolución en primera vuelta que extiende la incertidumbre hasta el mes de noviembre cuando recién se obtiene el resultado de la elección presidencial, sin olvidar las votaciones realizadas en diferentes momentos del año para definir también los gobiernos subnacionales. Sin dudas, el escenario político condiciona al gobierno saliente incentivando una estrategia basada en la estimulación del consumo, a cualquier costo, con tal de resentir lo menos posible el nivel de actividad. Consecuentemente, podría sintetizarse a 2015 como un año donde la estrategia de los agentes económicos es tratar de sobrellevar la situación, esperando, sin tomar decisiones relevantes o comprometidas hasta que se aclare el panorama una vez puesto en funciones el nuevo gobierno. La incertidumbre y la falta de reglas claras determinan el estancamiento con el que cierra el balance de la economía argentina.

Este intento del kirchnerismo por permanecer en el poder profundizando el modelo establecido en los últimos años, tomando decisiones de política de cortisimo plazo resiente severamente la economía en el mediano y largo plazo, lo que determina una pesada herencia para 2016. Las consecuencias se pueden apreciar en todos los campos de la economía que se pretenda analizar, son generalizadas.

El primer aspecto a señalar es lo ocurrido en el frente fiscal. En ediciones anteriores del IAE se estudian en detalle las cuentas públicas tanto del sector público nacional como de Buenos Aires, provincia que es particularmente importante por la magnitud de su economía, la cantidad de habitantes que involucra y, especialmente, por el impacto que tienen los desequilibrios de esta sobre la Nación cuando debe concurrir en su auxilio. Desde todos los puntos de vista la situación fiscal puede calificarse como alarmante.

En el caso de la Nación, la combinación de política fiscal procíclica y expansiva con una política monetaria laxa trae muy malos resultados. Por el lado de los gastos se destaca el aumento en el gasto en remuneraciones y prestaciones de la seguridad social como consecuencia del ajuste para intentar sortear los efectos de la inflación. Los subsidios, dirigidos en su mayor parte al sector privado y fundamentalmente al transporte y energía representan una de las partidas más significativas. El gasto público en inversión es ínfimo, lo que confirma la mirada cortoplacista de las políticas públicas. Los ingresos crecen a lo largo de todo el año a un ritmo inferior al de la expansión del gasto y sibien los recursos corrientes son de magnitud importante adquieren cada vez mayor relevancia las transferencias que recibe el Tesoro del fondo de garantia solidario que administra ANSES y del Banco Central de la República Argentina. No obstante estos auxilios, el déficit se instala en Argentina durante 2015 en todas sus definiciones, desde las más restringidas hasta las más holgadas: el gasto excede a los ingresos al punto que se estima, puesto que no se dispone de estadísticas oficiales confiables, que el año pasado cierra con un déficit fiscal que alcanza el 7% del PIB.

A partir de allí se plantea una segunda cuestión que es fundamental para la comprensión de la situación económica actual. Toda diferencia entre ingresos y gastos públicos debe ser financiada de alguna manera, las posibilidades para todo gobierno son recurrir al uso del crédito público o bien a la emisión monetaria. Debido a la falta de acceso al mercado internacional de crédito durante el año pasado el instrumento elegido es la emisión monetaria. Argentina conoce sobradamente los efectos que tiene sobre la economía el abuso de esta herramienta de financiación. Concretamente, de acuerdo a las estimaciones del IPC-CREEBBA, el 2015 cierra con una inflación del 28%.


Con respecto al sector externo se aprecia un claro deterioro en las cuentas con el extranjero. La balanza comercial desmejora cerrando el año en un delicado equilibrio, escenario que es más desalentador aún site tiene en cuenta que el estancamiento en la actividad económica y el cepo cambiario colaboran con la reducción de importaciones en 2015. Hay que recordar que la existencia de superávits gemelos -fiscal y monetario- fueron pilares durante el gobierno de Néstor Kirchner. De hecho, desde el año 2000 la balanza comercial argentina tiene resultado superavitario por lo que este panorama representa un claro cambio de escenario en el frente externo. El resultado de todo esto está a la vista, es una economía real estancada. A partir de esta descripción se concluye fácilmente que hay severas restricciones para el nuevo gobierno, lo que se suma a la exigencia por parte de la población de resultados inmediatos y visibles.


Para atender al problema de déficit fiscal puede intentarse un aumento en los recursos disponibles, una reducción en el gasto público o alguna combinación entre ambas estrategias. No existen posibilidades de incrementar los ingresos genuinos porque el nivel actual de presión fiscal se encuentra entre los más elevados de la región e incluso en comparación con países como Estados Unidos o Japón. Por el contrario, las primeras medidas adoptadas por el actual gobierno (como las modificaciones en ganancias o reducción/eliminación de derechos de exportación en algunos sectores de actividad) tienden a reducirla y pretenden dar un alivio a los agentes económicos.


Por el lado del gasto público se observa que gran parte del gasto corriente es rígido y, además, hay un aparente compromiso por parte del nuevo Presidente para mantener, e incluso ampliar en algunos casos, la asistencia a las familias que necesiten ayuda. Más que un ajuste en el gasto corriente se vislumbra el ejercicio de una “sintonía fina” que tienda a hacerlo más eficaz. Adicionalmente, hay promesas de inversión en obra pública, especialmente en infraestructura de transporte, con la finalidad de mejorar la tasa de retorno de la economía y con una visión de largo plazo.


Tanto la baja de la presión fiscal como la sustitución de gasto público corriente por gasto en inversión son medidas que, a mediano y largo plazo, estimulan la actividad económica. Pero en lo inmediato no contribuyen a la reducción del déficit fiscal.

Pareciera ser que, desde el punto de vista monetario, la idea es adoptar una política rígida que de señales de la finalización del uso del impuesto inflacionario como herramienta de financiación del exceso de gasto público. Por lo tanto, a través del restablecimiento de las relaciones internacionales y de las negociaciones con acreedores y organismos de crédito internacional, Argentina podría acceder nuevamente al financiamiento mediante el uso del crédito público. De nuevo, la clave del éxito será la prudencia porque, al igual que en el caso del abuso de la emisión monetaria, sobra experiencia histórica relacionada con crisis de endeudamiento.


La salida del cepo cambiario, que implica un sinceramiento en el valor del dólar, y el eventual reajuste tarifario contribuirían a incrementar la inflación. En tal caso será crucial la capacidad de maniobra para evitar un traslado a precios y salarios que siga complicando el panorama inflacionario. Para ello, aunque en lo inmediato no se ataque completamente, es necesario controlar el déficit fiscal y confirmar una política monetaria acorde al menos hasta que la economía comience a reaccionar positivamente al cambio de escenario y se ponga en marcha. No debe perderse de vista que el estado actual de la economía es resultado de años de políticas cortoplacistas y discrecionales contraproducentes para el crecimiento, por lo que no pueden esperarse resultados instantáneos.
 

Abstract de la nota publicada en Indicadores de Actividad Económica (IAE). Si desea recibir la versión completa del informe vía mail, contáctenos a info@creebba.org.ar, o bien puede acceder al archivo haciendo clic aqui.

volver atrás



SUSCRIBIRSE