Indicadores de Actividad Económica 134

Indicadores de Actividad Económica (IAE) Nº 134
mayo 20
14

 

 


Brusco freno en la actividad económica local - Nota Editorial

Transcurrida ya una tercera parte del año 2014, la ciudad exhibe señales claras de retracción en la actividad económica. A partir de Enero, se presentó una brusca contracción de la demanda generada por la restricción de liquidez y crédito, importante caída del salario real y fuerte deterioro de expectativas. Este conjunto de factores determinaron un claro deterioro de la situación general de las empresas locales.

Mediciones no oficiales dan cuenta de la aceleración de la inflación en la ciudad a partir de enero. Finalizado un cuatrimestre, el aumento acumulado en los precios en lo que va del año, se aproximó al 16%. La magnitud de la aceleración de los precios se refleja en la evolución de la inflación anual; del 25,2% en diciembre ascendió al 38.8% a fines de abril. Por efecto de la contracción en el ritmo de ventas y un menor ritmo de devaluación, cabría esperar en los próximos meses una tasa de inflación mensual promedio menor aunque difícilmente inferior al 2% mensual. Si se proyectara esta tasa hasta fin de año, arrojaría una inflación cercana al 36%.

El impacto sobre los ingresos resulta evidente si se compara los ajustes salariales pactados en el segundo trimestre del 2013, en torno a un promedio del 24% anual, con respecto al alza verificada en los precios en el mismo período (como se señala más arriba, no inferior al 38%). Esta diferencia pone en evidencia el fuerte deterioro del salario en términos reales. Más allá de algunos pagos adicionales a cuenta, la combinación de precios “nuevos” y crecientes con salarios “viejos”, hasta tanto se vayan instrumentando nuevos acuerdos salariales, determinó un freno brusco en la actividad comercial.

Al derrumbe salarial, se sumó la abrupta caída del crédito bancario y comercial. Los excedentes financieros de los ahorristas se canalizaron a plazos fijos bancarios y esta capacidad prestable de los bancos se direccionó en gran parte hacía títulos emitidos por el Banco Central. La disminución de crédito hizo sentir sus efectos negativos entre empresas locales por varios frentes simultáneos: disminución de la demanda por recorte de financiamiento con tarjetas de crédito y promociones bancarias, aumento en las dificultades de cobro de ventas financiadas y acortamiento de plazos de pago a proveedores.

En dicho contexto adverso, cabe agregar que el relevamiento de empresarios locales da cuenta del balance negativo para varios rubros comerciales causado por los numerosos feriados dispuestos por el gobierno, no solo por la ausencia de residentes que optaron por viajar a destinos turísticos sino por la restricción temporal de gastos al regreso debido a la necesidad de recomponer los ingresos familiares. En pocas palabras, en ciudades que no se posicionan como receptoras de turistas, la multiplicación de feriados genera una sustitución transitoria de gastos en el mercado local por gastos en otros puntos del país además de un adelantamiento de consumo que se traducen en un menor consumo en el futuro inmediato.

Como era de esperar, la encuesta de coyuntura refleja un claro deterioro de la situación general con respecto al mismo período del año anterior. A partir de marzo se observa un leve repunte con respecto a enero y febrero, pero insuficiente para revertir un marco general negativo para las empresas de la ciudad. Se observa también un deterioro en las expectativas de los empresarios acompañado de una tendencia a la reducción de planteles de personal, en modo particular, en el sector industrial.

La retracción de la actividad comercial se torna visible con la gradual reaparición en lo que va del año de locales comerciales desocupados en zonas céntricas. Esta impresión resulta confirmada por los resultados de la encuesta a inmobiliarias locales. Tanto para el segmento de depósitos como de locales comerciales, el balance en lo que va del año arroja saldos claramente negativos en alquileres y operaciones de compraventa .

El grupo de actividades con balance positivo en el segundo bimestre fue reducido, destacándose hipermercados, seguros y repuestos de automotores. En el otro extremo, entre las actividades en condiciones más adversas cabe citar hoteles, metalúrgicas, imprentas, indumentaria y agencias de publicidad. El sector agropecuario ha mejorado su situación con respecto a la campaña anterior con recomposición de márgenes por efecto de los precios elevados en términos históricos y la fuerte devaluación del peso. Debido al mayor nivel de lluvias, se agregan las expectativas de buenos rendimientos en la producción de granos y altas reservas de pasturas para la alimentación del ganado. Por el lado de la carne, el precio en el último año ha tendido a recuperar el atraso frente al avance de la inflación, aunque para el resto del año la mejora podría interrumpirse debido al menor ritmo de demanda de carne generado por la caída del salario real. En líneas generales para la actividad agropecuaria, si bien estos factores marcan un cambio positivo en la situación del sector, la misma sigue resultando regular, reflejada en márgenes estrechos y alto nivel de incertidumbre. Pese a que no es posible descartar una nueva devaluación del peso, lo que podría determinar un resultado positivo para la próxima campaña triguera, no se advierte cambios en la intención de siembra.

El deterioro de la situación tiende a ser general pero presenta matices de acuerdo al sector o características de la empresa. La fuerte disminución en la oferta de crédito afecta a rubros asociados a las ventas de bienes de consumo durable (automóviles, maquinarias, motos, artículos para el hogar). La caída de ingresos de la población impacta de modo especial en servicios tales como esparcimiento, cuidado de la salud, turismo, gastronomía, publicidad; del mismo modo que son estos mismos rubros lo que presentan tasas de crecimiento por encima del promedio cuando la economía inicia una fase de expansión.

El impacto en los márgenes de ganancia de las empresas puede variar en forma sustancial aún entre empresas del mismo rubro de acuerdo a factores tales como la estructura de costos, la capacidad de ajustar precios, el poder de negociación frente a proveedores, el grado de diversificación en la oferta y de clientes, el porcentaje de mercadería importadas, así como el nivel de endeudamiento. En líneas generales, el freno en el ritmo de demanda encuentra en una situación más vulnerable a empresas con costos fijos elevados, con precios de venta regulados por el estado, con clientes sensibles a cambios en los precios (mayor riesgo de pérdida de ventas si se intenta trasladar a precios el aumento de costos), con alta dependencia de pocos proveedores, con una oferta de productos escasamente diversificada, fuerte dependencia de pocos clientes, alta participación de mercaderías importadas y fuerte necesidad de crédito para cubrir sus necesidades de financiamiento.

El mercado inmobiliario también exhibe una situación de estancamiento tras un repunte leve y transitorio durante el mes de febrero. El segmento de compraventa mantiene un muy bajo ritmo de operaciones con una demanda con dificultades para convalidar los precios de las propiedades tras la devaluación de enero pasado. La demanda se ve cada vez más debilitada por la casi inexistente posibilidad de acceso a líneas de crédito a largo plazo y el aumento de la relación entre el precio de las propiedades con respecto al salario promedio. Por otra parte, el ajuste de alquileres presenta dificultades para equipar el fuerte salto de la inflación y este efecto resta atractivo a la inversión inmobiliaria.

Las estadísticas revelan que el ritmo de construcción logró sostenerse en los primeros cuatro meses del año. De acuerdo a datos municipales, si bien se observó una baja importante en el número de permisos en comparación al tercer cuatrimestre del 2013 (773 autorizaciones frente a 1018), si se compara con el mismo período del año anterior se advierte una suba (651 permisos en el primer cuatrimestre del 2013). Por otra parte, la superficie autorizada para nuevas construcciones en los primeros cuatros meses del 2014 (alrededor de 83 mil metros cuadrados) mantuvo el nivel del último cuatrimestre del 2013 pero registró una baja del 10% con respecto a igual período del año anterior. Los Gráficos 1 y 2 muestran el nivel alcanzado tanto en permisos como construcciones durante el período enero-abril de los últimos años. Por el lado del número de permisos, el alza del primer cuatrimestre del año actual responde a un aumento en expedientes de locales para industria y comercios; en tanto que la baja en la superficie construida surge de una reducción en el segmento de departamentos.

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Pobreza en Bahía Blanca

A partir de las modificaciones metodológicas en la estimación oficial de la infl ación implementadas desde enero 2014, los resultados mensuales sobre incremento general en los precios al consumidor redujeron la amplia brecha que mantenían con las mediciones de las consultoras privadas desde la intervención del INDEC a fines de 2007. Esto fue bien recibido por los analistas y la opinión pública en general, que objetaban la difusión de cifras poco realistas de un indicador fundamental como la tasa infl acionaria. Adicionalmente, el reconocimiento de una infl ación mayor, derivó de inmediato en un desplazamiento de la línea de pobreza, estimada a partir del costo de canastas elementales de supervivencia. No obstante, la publicación oficial de índices de pobreza e indigencia no fue actualizada y los últimos reportes informados correspondieron al primer semestre 2013, quedando interrumpida la serie a partir de ese momento. Se adujeron problemas de empalme, argumento que carece de fundamentos técnicos, cuando la verdadera preocupación para el gobierno es el reconocimiento de una cantidad mayor de pobres que surge de manera instantánea a partir de los ajustes introducidos. En otras palabras, más allá de las cuestiones coyunturales que pudieron determinar un incremento real de la pobreza, lo cierto que hay una cantidad adicional de personas pobres, que en rigor no se trata de nuevos pobres sino de gente que ya estaba en esa situación pero que no se identificaba como tal por las distorsiones numéricas de los indicadores de precios.

De acuerdo a los datos del primer semestre 2013, los últimos difundidos por el INDEC, las personas bajo la línea de pobreza según el organismo representaban un 4,7% de la población total y aquellas bajo la línea de indigencia, un 1,4%. En términos de hogares, las proporciones respectivas eran del 3,7% y 1,5%. Al mismo tiempo, las consultoras privadas estimaban la pobreza en 25% y la indigencia, en 5% aproximadamente. Esta situación se agravó sin dudas a partir del efecto regresivo de la infl ación, de modo que actualmente se estima una incidencia de la población pobre de alrededor del 30%.

En virtud del comentado panorama, el propósito de esta nota es, a partir de cifras fidedignas de costo de vida y de datos de ingresos de la población local, estimar cifras aproximadas de pobreza e indigencia para Bahía Blanca y comentar otros indicadores complementarios para describir el cuadro de situación en la ciudad.

 
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Análisis del proyecto de ley para la promoción del trabajo
  • Se propone una reducción sobre las contribuciones patronales

  • Hay dos grupos de beneficiarios, quienes contraten hasta cinco empleados y quienes contraten hasta ochenta

  • En caso de despedir personal los empleadores perderían los beneficios de esta ley

La estructura del mercado laboral argentino podría definirse como rígida en sus relaciones, al mismo tiempo que tiene un alto costo asociado al empleo de la mano de obra. Estas características dificultan la adaptación del empleo a las variaciones coyunturales y favorecen la aparición de empleo no registrado como mecanismo de ajuste. La existencia de empleo informal afecta principalmente a los trabajadores que se encuentran en dicha situación, dado que se encuentran fuera del sistema de seguridad social quedando de este modo desprotegidos frente a la ocurrencia de contingencias como la enfermedad, la discapacidad o la vejez.

Sobre fines de abril el Senado envió a la Cámara de Senadores un proyecto de ley impulsado por el Poder Ejecutivo donde se enuncia el objetivo de promocionar al trabajo registrado y prevenir el fraude laboral. Recientemente la iniciativa fue aprobada por amplia mayoría en la Cámara de Diputados.

La flexibilización del mercado laboral puede atender a tres dimensiones posibles: (a) la forma contractual de la vinculación de los asalariados; (b) la modalidad de organización del proceso de trabajo y (c) el criterio de fijación de la remuneración salarial. Durante la década del noventa se han tomado diversas medidas tendientes a la flexibilización de las diferentes dimensiones comentadas, mientras que en el caso del proyecto que el Poder Ejecutivo envió al Congreso se trata de un intento de bajar el costo laboral del empleo registrado para las empresas, sin avanzar sobre las formas contractuales.

 
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Comercio exterior regional durante el 2013
  • Las exportaciones desde la aduana de oficialización Bahía Blanca se contrajeron durante el 2013 respecto al año anterior. A pesar de ello la aduana local sigue ocupando posiciones de privilegio en el ranking nacional.

  • Resulta llamativa la caída en volúmenes de venta al exterior de productos de importancia local y regional, en algunos casos a contramano de lo sucedido a nivel país durante el 2013.

  • Las importaciones de GNL continúan representando la mayor parte de las entradas por la aduana bahiense, situación que muestra una tendencia a seguir creciendo dadas las complicaciones energéticas de nuestro país. 

El estudio describe caracterizaciones del comercio exterior durante el 2013, principalmente para la aduana de oficialización Bahía Blanca. Se consideran relaciones respecto al total país, posición de la aduana local en cuanto a su comportamiento, desempeño de las exportaciones y precios de productos de interés local y regional, entre otras cuestiones. También se harán breves comentarios en lo que atañe a las importaciones por la aduana bahiense y su importancia a nivel país, destacando el rol fundamental en cuanto al GNL.

Exportaciones

Las exportaciones desde la aduana de oficialización de Bahía Blanca durante el año 2013 fueron de casi 9 millones de toneladas y superaron los 4 mil millones de dólares en precios FOB, según datos obtenidos desde el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) con base en información de la Aduana Argentina. Estos guarismos permiten que la aduana local participe con el 10% del volumen exportado respecto al total del país y con el 5,4% del monto, siendo estos valores a nivel nacional de algo más de 89 millones de toneladas y casi 76,5 mil millones de dólares. Las participaciones mencionadas se ubican en valores levemente inferiores a los promedios evidenciados en los últimos 20 años.

Para obtener ese nivel de ingresos en concepto de ventas al exterior, la aduana local registró unas 1.150 operaciones, mientras que a nivel país se llegaron a esos valores luego de desarrollar poco más de 274 mil operaciones de exportación durante el pasado 2013.

Tanto los valores de la aduana local como los del país se redujeron respecto a lo acontecido durante el año 2012. En volumen, mientras que Bahía Blanca tuvo una caída en las toneladas del orden del 20%, la Argentina exportó un 11% menos interanualmente. Por su parte, respecto a montos, las caídas han sido menos bruscas en torno al 16% y al 5% para la aduana Bahía Blanca y el país, respectivamente. En ambos casos se observa que las reducciones en Bahía Blanca tuvieron una contracción comercial claramente superior a lo que ocurrió a nivel país.

Las variaciones han sido positivas, tanto a nivel país como localmente, en lo que respecta a precio implícito de exportación, el cual se obtiene luego de realizar el ratio entre monto total obtenido por exportación sobre volumen total en toneladas destinadas al exterior. Este buen desempeño en precios de productos comercializados fue lo que permitió que las retracciones interanuales en montos sean menores a las retracciones en volumen, comentadas en el párrafo anterior. Para el caso de la aduana de oficialización de Bahía Blanca el precio FOB por tonelada se ubicó en casi 465 dólares, lo que implica un crecimiento interanual del 5,8%. Este registro se ubica como el segundo mejor al considerar una serie que va desde el año 1992 al 2013, sólo superado por los buenos precios del año 2011. En cuanto a la Argentina, su precio implícito en 2013 fue de casi 860 dólares por tonelada, evidenciando un incremento del 6,4% respecto al dato del año 2012 y estableciéndose como el mayor valor promedio implícito de exportación de los últimos 22 años.

 
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Mejoras en el valor de la producción agrícola regional?
  • En 1996-2002, el valor de la producción anual promedio era de $ 3800 millones y en 2003-2005 evidenció un incremento sustancial, al alcanzar los $ 8250 millones anuales, es decir, un 170% más.

  • En las últimas campañas el valor de la producción reflejaría un crecimiento de entre el 50% y el 90% en caso de cumplirse una serie de supuestos, lo que representaría un impacto de gran magnitud.

  • Algunos determinantes para un escenario optimista son: clima, precios a cosecha actuales netos de derechos de exportación, intención de siembra y rendimientos por encima del promedio histórico.

La campaña agrícola 2014/15 que está por comenzar se enmarca en un contexto incierto sobre el valor al que se comercializará la cosecha durante el período. En los últimos meses y con mayor gravitación que en años anteriores, las decisiones de inversión se encuentran influenciadas por elementos vinculados a la evolución de algunas variables macroeconómicas como el tipo de cambio y el nivel general de precios.

En tal sentido el escenario macroeconómico que ha caracterizado a la economía nacional durante los últimos años exige un análisis particular de algunos indicadores importantes vinculados a la economía regional. Uno de estos lo representa el valor de la producción agrícola, analizado en el presente informe a nivel del sector primario.

Por un lado se presenta la evolución en el valor de la producción agrícola regional a moneda constante con el objeto de poder obtener conclusiones acertadas y al mismo tiempo que las comparaciones entre períodos sean válidas. En segundo término se plantean escenarios probables para la campaña 2014/15 y sus posibles efectos en la generación de ingresos sectoriales a nivel primario.

 
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