Indicadores de Actividad Económica 130

Indicadores de Actividad Económica (IAE) Nº 130
septiembre 20
13

 

 


Perspectiva complicada - Nota Editorial

El resultado de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias condujo al gobierno a replantear aspectos importantes de su política económica como el aumento de los mínimos no imponibles en la liquidación del impuesto a las ganancias para empleados en relación de dependencia y la ampliación de topes de facturación para el sistema de régimen simplificado (monotributo). Al aumentar el ingreso disponible para gastos de una amplia franja de la población asalariada, cabe esperar un mayor ritmo de consumo en los próximos meses. Este beneficio para la población presenta un importante costo fiscal que recaerá tanto sobre el gobierno nacional como provinciales (por tratarse de cambios relacionados con recursos coparticipables). De acuerdo a los cálculos de la AFIP, la disminución de recaudación se compensaría en forma parcial a través de la creación de nuevos impuestos que gravan el pago de dividendos y la compraventa de acciones de empresas que no cotizan en el mercado accionario. Por lo tanto, la medida contribuirá a nuevas alzas del déficit fiscal, sumando presiones sobre la tasa de inflación a partir de un mayor ritmo de emisión monetaria. Si no se ajustan los mínimos imponibles, cabe esperar que la mayor inflación se traslade a salarios y por lo tanto, los eximidos pasen en poco tiempo a volver a tributar pese a que sus ingresos reales no aumenten. De este modo, el alivio sería solo transitorio y por el contrarío, al quedar los nuevos impuestos, significaría un nuevo aumento de la presión fiscal. Una vez más, cabe destacar que el problema de fondo son las distorsiones generadas por una inflación alta y creciente, reflejo de desequilibrios fiscales cada vez mayores.

Además de los cambios impositivos, se pueden resaltar otros aspectos significativos de la situación actual. El primero de ellos es la preocupación por la aceleración de la tasa de inflación tras los fallidos intentos de congelar precios por parte de la Secretaría de Comercio. La tasa ha vuelto a colocarse a un nivel promedio superior al 2% de acuerdo a mediciones privadas. La aceleración de la expansión monetaria y el resurgimiento de expectativas de devaluación alimentadas por nuevas alzas del dólar marginal podrían darle mayor impulso en los próximos meses.

En tercer lugar, la propuesta oficial de recomponer reservas a través del programa de blanqueo de divisas ha fracasado. El mercado inmobiliario sigue estancado con un bajo nivel de operaciones de compraventa, muy lejos de la anunciada reactivación a través de la negociación con CEDIN; en tanto, que continúa la pérdida de reservas del Banco Central y las presiones de demanda sobre el dólar paralelo.

 De esta forma, los recursos con que hoy cuenta el gobierno consisten en la persecución de operadores en el mercado marginal, complementadas por venta de titulos públicos de la ANSES para disminuir el costo de adquisición de divisas por la vía del “contado con liquidación”; a lo que sumó en los últimos meses, una aceleración del ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial, reforzado por un aumento de tasas de interés dirigida sostener la demanda de depósitos en moneda local.

 En todos los casos, se trata de medidas de coyuntura, que en el mejor de los escenarios solo permitirían una estabilización de expectativas de devaluación a un alto costo. Las distorsiones generadas por el control de cambios e importaciones resultan cada vez más visibles y no alcanzan para contener la pérdida de reservas, principalmente generadas por el retiro de depósitos en moneda extranjera y el pago de servicio de deuda en moneda extranjera.

En cuanto a la mayor tasa de devaluación del tipo de cambio oficial (en los últimos meses llego a alcanzar un ritmo del 40% anual), representa una novedad a destacar de los últimos meses. La medida, además de buscar acortar la brecha con el tipo de cambio paralelo, conlleva otros efectos colaterales. Por un lado, representa un nuevo factor de impulso al alza de los precios; a lo que se suma el impacto sobre los ingresos públicos a través de un salto en la recaudación por derechos de exportación y un mayor nivel de transferencias de utilidades del Banco Central hacia el Tesoro Nacional. Por otra parte, recompone parte de la rentabilidad pérdida para sectores exportadores por el atraso del tipo de cambio con respecto a la evolución de salarios y otros costos.

Otro aspecto a destacar de los últimos meses ha sido la recuperación observada en el nivel de actividad. A partir del segundo trimestre se presentó una mejora de indicadores que se han visto reflejadas en un mejor desempeño de la recaudación tributaria del IVA bruto. De acuerdo a los datos publicados por AFIP, la variación interanual promedio entre marzo y junio promedio un 32% y un 34% en julio y agosto. Entre los factores que podrían explicar este resultado se destacaría la intensificación de la comercialización de productos agrícolas y un aumento en el ritmo de exportaciones de la industria automotriz con destino a Brasil. A estos factores, se sumaron la política fiscal y monetaria dirigida a impulsar el gasto, además de las recomposiciones de salarios tras el cierre de paritarias. Este repunte leve de la economía contribuye a sostener la recaudación pero no es suficiente para mejorar las perspectivas del mercado de trabajo. De acuerdo a la última medición del INDEC, la tasa de desempleo del segundo trimestre del año no exhibe cambios con respecto al mismo período del año anterior (7.2%).

Un tema adicional a tener en cuenta para el escenario económico de los próximos meses es la confirmación del fallo de la Justicia norteamericana para el pago total de las deudas con tenedores de bonos en dólares que no adhirieron al pasado canje de deuda. Esta decisión pone al gobierno frente al dilema de acatar o no el fallo. Si se acatará, el impacto sería directo sobre el nivel actual y futuro de reservas. En caso contrario, significaría una nueva cesación de pagos de parte del estado argentino y un mayor aislamiento del mercado internacional (lo que significaría también una mayor distancia en el camino de retorno al mercado de deuda voluntaria).

Por otra parte, el panorama para el nivel de actividad puede complicarse debido a cambios en el contexto exterior. El bajo ritmo de crecimiento de Brasil sumado a la fuerte devaluación del real en el transcurso del año podrían verse reflejados en un menor ritmo de exportaciones con destino a este mercado. Adicionalmente, las exportaciones de granos del año próximo podrían ser a precios menores a los de este año si se confirman los pronósticos de un aumento en la producción mundial debido a las buenas cosechas de Estados Unidos, Brasil y Argentina. Por otra parte, se afianza la posibilidad de aumento de tasas de interés en Estados Unidos por parte de la Reserva Federal, con el objetivo de disminuir el riesgo de una aceleración de la inflación. Este cambio podría determinar una disminución en los flujos de capitales hacia los principales socios comerciales del país (Brasil y China), además de limitar las alzas de precios de productos primarios observadas en los últimos años debido a una mayor apreciación del dólar. Por otra parte, no habría que descartar la posibilidad de aumentos de precios del petróleo si se agravará la crisis de Medio Oriente con una intervención militar de Estados Unidos en el conflicto de Siria.

Perspectivas

En el contexto planteado, el escenario de la economía argentina depende de la respuesta al siguiente interrogante: ¿qué opciones tiene el gobierno y en función de ello, como se decidirá a actuar? Como se señaló al comienzo, tras el resultado de las elecciones primarias de agosto, el gobierno ha optado por medidas que debilitan la deteriorada situación fiscal. De tomar decisiones para corregir el déficit, estas serán posteriores a las elecciones dado que significan un alto costo político. En principio, se presentan tres escenarios: sin ajustes, con ajustes marginales o ajustes sustanciales. La elección dependerá de los objetivos del gobierno. Una transición política ordenada hasta finalizar el mandato actual podría significarle la imposición de medidas de alto costo político (ajustes). Entre los ajustes, las mayores posibilidades se relacionan con un nuevo intento de actualización de tarifas energéticas para contener tanto el gasto en subsidios como las importaciones de gas natural y combustibles. De concretarse sería un avance importante para recomponer el equilibrio fiscal y desacelerar la inflación.

Un segundo factor, podría ser la implementación de un nuevo índice de precios creíble para la población. Un tercer factor, sería tender a la normalización de las relaciones internacionales reactivando las negociaciones para saldar deudas impagas del gobierno nacional (deuda en cesación de pagos, Club de París, CIADI). Una gradual recuperación de la capacidad de endeudamiento público en el mercado externo contribuiría a contener presiones sobre el nivel de reservas. El gobierno ha comenzado a dar algunas señales en esta dirección.

En cuanto al cepo cambiario y el control de importaciones, su eliminación requeriría antes restaurar la capacidad del Banco Central para manejar la política monetaria de forma autónoma, sin la obligación de transferir reservas para la atención de los servicios de deuda pública y proveer crédito al gobierno nacional. Bajo la actual administración, en el mejor de los casos cabría pensar en una flexibilización de controles y casi descartar una eliminación. Por otra parte, no sería aconsejable remover completamente las restricciones sobre el mercado cambiario sino están dadas las condiciones de autonomía del Banco Central antes señaladas. Entre las novedades relacionadas con la intervención en el mercado de cambios, aun cabe la posibilidad de que el gobierno pueda buscar una devaluación importante, acompañada de un desdoblamiento del mercado, con un segmento habilitado para operaciones financieras y turismo a un tipo de cambio mayor al de operaciones comerciales.

El intento del gobierno por intentar captar nuevas fuentes de recaudación es una posibilidad que no se puede descartar. Los funcionarios ya han demostrado que cuentan con imaginación y audacia para avanzar en esta dirección (estatización del régimen de pensiones y jubilaciones, retenciones móviles, modificación de la carta orgánica del Banco Central, nacionalización de YPF, blanqueo de capitales). Sin embargo, el nuevo marco político a partir de octubre planteará límites más estrictos para avanzar con este tipo de medidas.

Sin ajustes, se sabe que la situación no es sostenible, pero resulta más diticil prever si el momento en que esto pueda llegar a suceder (crisis) es anterior o posterior a que asuma una nueva administración. Los cambios antes señalados en el contexto internacional tienden más a anticipar que postergar ese momento.

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Compraventa de bienes raíces en Bahía Blanca y la región

La situación del mercado inmobiliario local es monitoreada de manera regular a través de la encuesta de coyuntura CREEBBA, que mensualmente recoge las impresiones de los operadores bahienses, su situación general, sus niveles de compraventa y locaciones y sus expectativas. Dichos elementos se sintetizan en un indicador que refl eja la situación y tendencia del sector, por segmento de mercado y por rubro inmobiliario operado. Se trata pues de un indicador de naturaleza cualitativa, que no sólo se relaciona con los niveles concretos de transacciones, sino también con las apreciaciones, valoraciones y miradas subjetivas de los agentes del sector, que son apreciadas por dar contexto a las cifras e interpretaciones enriquecedoras. Otro tipo de indicador que puede seguirse es de índole cuantitativa, por referirse exclusivamente a estadísticas objetivas del sector. Concretamente, en lo que se refiere a compraventa de bienes raíces, los registros de escrituras dan cuenta fehaciente del ritmo de actividad sectorial.

La Delegación Bahía Blanca del Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires suministra periódicamente las estadísticas de actos de compraventa registrados en la provincia, por distrito, como así también las series de escrituras de hipotecas y montos asociados. De esta manera, se cuenta con un indicador de tipo censal que revela de manera exhaustiva el comportamiento del mercado y que puede complementarse con los indicadores cualitativos comentados en el párrafo anterior.

El propósito del presente informe es analizar la evolución de los registros de escrituras en Bahía Blanca y la región, a fin de contar con un panorama amplio de la situación sectorial y poder delinear alguna perspectiva respecto de un mercado que resulta clave para la economía.

 
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Últimas modificaciones en el Impuesto a las Ganancias

Luego de los prolongados reclamos por parte de los contribuyentes del Impuesto a las Ganancias el Poder Ejecutivo recientemente resolvió efectuar algunas modificaciones al mismo, anunciando como objetivo la intención de bajar la presión de este tributo sobre los asalariados que últimamente sufrieron un incremento notable en las sumas a pagar.

Posteriormente también mediante un decreto del Poder Ejecutivo Nacional se efectuaron reformas a las categorías del Monotributo en un intento por equiparar la situación de algunos sectores asalariados beneficiados por la medida con la de pequeños contribuyentes de este impuesto.

 Ambas medidas lógicamente se traducen en una caída en la recaudación nacional de impuestos así que, con la finalidad de salvar parcialmente esta brecha en los ingresos tributarios, se establecen mediante una ley dos nuevas figuras impositivas que alcanzan a la distribución de dividendos de algunas empresas y a la compra venta de acciones de otras.

A lo largo de este trabajo se analiza en profundidad este paquete de medidas tomando en cuenta la situación previa, los cambios introducidos y los posibles efectos de la reforma sobre la recaudación y también sobre aspectos de eficiencia, incentivos y equidad.

La discusión acerca de la bondad y efectividad de la imposición progresiva sobre la renta para redistribuir ingresos es un tema de amplio e inconcluso debate en la doctrina tributaria y no es objetivo de este análisis profundizar al respecto, pero debe reconocerse que este gravamen está instalado en todos los sistemas impositivos y en la mayoría de ellos combina, al igual que en Argentina, una forma personal donde se aplica la progresividad y otra real que alcanza a algunas personas jurídicas.

Con el impuesto que grava la renta personal se intenta lograr la redistribución, a través del uso de la progresividad y de la diferenciación de la carga tributaria según sea la situación familiar de contribuyente. Además, se le atribuye a este impuesto un comportamiento anticíclico porque, al ser progresivo, su recaudación se incrementa o disminuye más rápidamente que la renta personal.


Justamente por tratarse de un impuesto personal su base imponible se calcula mediante la suma de todos los ingresos del contribuyente ya sean provenientes de su trabajo, de su participación en empresas (capital), de su patrimonio. Para cumplir el objetivo de impuesto global todos los ingresos del contribuyente deberían estar

 
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Evolución de la actividad hotelera
  • En la Argentina, al año 2012, se identificaban unos 13.600 establecimientos hoteleros y para-hoteleros, ocupando a más de 62 mil personas.

  • La plaza bahiense cuenta con unos 40 establecimientos dedicados básicamente a alojamiento de paso: la estadía promedio no alcanza los dos días.

  • En los últimos 11 años el sector alojamiento incorporó unos 31.000 empleos, creciendo a una tasa de contratación superior al promedio del país.

En el presente informe se desarrollan aspectos destacados de la actividad hotelera en el país, con algún detalle adicional para Bahía Blanca. El estudio se inicia con datos que revelan la importancia económica del sector, continuando con puntos coyunturales de la actividad hotelera. Posteriormente se presentan datos destacados para Bahía Blanca y tendencias de la actividad de alojamiento en la ciudad.

Las principales fuentes consultadas son el Ministerio de Turismo de la Nación, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de la República Argentina (MECON), la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, junto con algunos datos de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Bahía Blanca y Región Sudoeste, la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA), sitios en Internet de empresas vinculadas al sector, consultas a referentes de la actividad, trabajos elaborados sobre hotelería y notas periodísticas referidas a la actividad.

 
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Agro regional: el alto costo de las retenciones
  • Entre 2003 y 2012 la participación de las retenciones al sector agropecuario y agro-industrial en la recaudación total se redujo cerca de un 50%, pasando de 6,5% a 3,5%.

  • En términos de retenciones agrícolas la región aportó desde el año 2002 hasta el año 2012, un valor cercano a los $ 8200 millones considerando los 5 cultivos más importantes.

  • Al considerarse la suma de todos los derechos de exportación, se aprecia una tendencia estable en el sector en torno al 10% respecto al monto recaudado en el mismo período.

A partir de la crisis económica del año 2002 los derechos de exportación de productos agropecuarios volvieron a formar parte importante de los ingresos fiscales de orden nacional, provocando diversos efectos sobre la economía. La ejecución de políticas públicas provocaron no sólo una brecha de precios entre el mercado local y el internacional como resultado de la imposición de retenciones a las exportaciones, sino que también intervenciones cuantitativas generaron distorsiones adicionales en el mercado.

Los derechos de exportación o las llamadas retenciones al sector exportador aportadas por el agro y la agro-industria, perdieron participación en los recursos tributarios totales a nivel nacional durante los últimos años. Entre el año 2003 y el año 2012 su contribución se redujo cerca de un 50%, pasando de 6,5% a 3,5%. Sin embargo al considerar la suma de todos los derechos de exportación (agro, agro-industria, industria, minería y energía) se aprecia una tendencia estable en torno al 10% respecto al monto recaudado en el mismo periodo.

Es decir la disminución respecto a la recaudación total se evidencia solamente en los productos asociados al sector agropecuario y derivados. En sentido opuesto los impuestos vinculados a precios internos (IVA, ganancias, créditos, débitos, aportes y contribuciones) multiplicaron varias veces su valor nominal en la última década como consecuencia del proceso inflacionario acumulado y su aporte proporcional al tesoro público se ha incrementado significativamente. Los impuestos asociados a la comercialización externa dentro de los recursos tributarios totales a nivel nacional perdieron relevancia y muestran una tendencia en franco decrecimiento en el actual contexto macroeconómico. Es decir, las retenciones provenientes del sector agropecuario y agro-industrial han dejado de ser relevantes para el estado nacional, a pesar de esto persisten los costos sectoriales producto de su existencia. La rápida y sencilla manera de recaudar este tributo tiene su contrapartida en el alto costo soportado por la producción primaria, sobre todo en regiones como la del sudoeste bonaerense donde la productividad es limitada, elevando los rindes de indiferencia agrícolas a niveles inviables en algunos años de la última década.

La economía regional dada la importancia del sector primario representa un ejemplo incontrastable del elevado costo “pagado” por la existencia de retenciones. En el presente informe se considera al cultivo de trigo como producto distintivo de la región por ser el más importante en términos de volumen de producción.

Diversos enfoques y trabajos en relación al estudio de las retenciones en Argentina han permitido mostrar los impactos en la economía, algunos desde una visión de equilibrio parcial y otros considerando los efectos de equilibrio general en la economía. Si bien un análisis de equilibrio general excede los alcances del presente estudio, las conclusiones a las que se arriban permiten comprobar algunos de los efectos directos no deseados por la existencia de los derechos a la exportación, los que a nivel sectorial para la región han sido significativos.

 
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