Indicadores de Actividad Económica 128

Indicadores de Actividad Económica (IAE) Nº 128
mayo
2013

 

 


Sin despegue en la producción y el consumo - Nota Editorial

La economía del país atraviesa un período turbulento. En el plano económico, durante el bimestre marzo y abril, la atención tanto del gobierno como del sector privado se ha centrado en la evolución de reservas y en el fuerte aumento de la brecha entre el tipo de cambio oficial y paralelo. Pese al esfuerzo de los funcionarios por desestimar la importancia del mercado cambiario marginal aduciendo el bajo volumen diario de transacciones, el gobierno se vio frente a la necesidad de anunciar medidas. Para contener la fuga de capitales pese a las estrictas restricciones para adquirir divisas, se optó por propiciar su ingreso a través de un “blanqueo” de dólares no declarados. Si la medida fuera contará finalmente con la aprobación del Congreso, más allá de los cuestionamientos tanto éticos como legales y las dudas que genera su compleja instrumentación a través de la emisión de bonos de deuda y certificados de depósitos en dólares así como el escepticismo dominante sobre el grado de adhesión, es posible que, al menos transitoriamente, el Banco Central recomponga el nivel de reservas y el mercado inmobiliario reciba un impulso. De esta forma, junto con los cierres de negociaciones salariales en línea con los niveles actuales de inflación, nuevas vías de profundización del cepo cambiario y restricción de importaciones, y algunas medidas como la aceleración de la tasa de devaluación del dólar oficial y aumentos en las tasas de interés; cabe asignar un alta posibilidad a que el gobierno logre transitar el tiempo que resta hasta las elecciones sin medidas significativas adicionales. No obstante, los problemas de fondo -lista extensa pero que debería comenzar por el nivel y financiamiento del gasto público con emisión monetaria- se mantienen y por ello, al no ceder las expectativas de aumento en la inflación, tampoco se revertirá la expectativa de depreciación de la moneda local que alimenta la intención de compra de dólares. En términos gráficos, si se tratará de un buque averiado que tiende a hundirse, es como si por un momento se logrará desalojar más agua de la que ingresa por la avería y con ello se lo puede reflotar en forma transitoria. Los problemas resurgirán cuando ya no haya capacidad para continuar desalojando agua porque persiste la avería que fue el origen del problema (inflación y falta de confianza).

El horizonte para tomar decisiones en general es de muy corto plazo, no va más allá de los casi cinco meses que restan para llegar a las elecciones de octubre. En este contexto, la inflación se podría mantener en los elevados niveles actuales, resultado en parte forzado por el congelamiento de precios. En cuanto al tipo de cambio no oficial, la estrategia del gobierno podría consistir en poner cada vez más obstáculos a los intentos de dolarización a través del mercado informal y dado que se mantienen los factores que impulsan la demanda (exceso de pesos, inflación, restricciones, desconfianza) no hay razones para esperar que se revierta la tendencia al alza.

En dicho marco, además de los precios de los productos básicos, se han congelado los planes de inversión. Los datos de intercambio comercial del primer trimestre revelan que las importaciones de bienes de capital registraron una baja del 4% con respecto al mismo período del año anterior. Un dato significativo sobre la ausencia de clima de inversión se rescata de la propia encuesta cualitativa industrial realizada por el INDEC. Frente a las consulta referida a si se prevén realizar inversiones productivas durante el trimestre abril – junio, apenas el 8,1% de las empresas respondió en forma afirmativa. La incertidumbre en torno al curso de la tasa de inflación y del tipo de cambio, sumado al estancamiento de la actividad y el riesgo de que intervenciones oficiales puedan modificar en forma abrupta la rentabilidad proyectada de los negocios son suficientes motivos como para postergar planes hasta tanto se despeje el horizonte político y económico del país.

Si se mira la reciente evolución de un conjunto amplio de indicadores, se observa que el desempeño de la actividad económica al menos del primer trimestre del año en curso, no confirma la expectativa de un mayor ritmo de crecimiento del consumo y de la producción que se trazaba a fines del año anterior. De acuerdo a los registros de INDEC, la variación interanual de las ventas de supermercados del primer trimestre del año fue del 24.6%. La variación se ubica levemente por debajo de la variación interanual de los precios, según mediciones de entidades privadas, y por lo tanto refleja un estancamiento en el volumen de venta de las empresas que conforman el sector. Para el mismo período, el balance tampoco es alentador para la actividad industrial dado que el índice de producción según mediciones oficiales (EMI INDEC) presenta variaciones negativas con respecto al primer trimestre del año anterior (-1.3% para el índice con estacionalidad). El repunte de la industria automotriz se vio contrarrestado por caídas importantes en la industria textil, láctea, gráfica (editoriales e imprentas), acero y metalmecánica (excluida industria automotriz)

La fuerte merma de operaciones en el mercado inmobiliario generada por las restricciones a la compra de dólares y la tendencia ascendente de la brecha cambiaria se refleja en un estancamiento de la industria de la construcción. La producción y ventas de cemento del primer trimestre alcanzan el mismo volumen en toneladas que el de los años anteriores. De acuerdo a datos de la Asociación de Fabricantes de Cemento de Portland, los despachos totales al mercado interno de abril (3,56 millones de toneladas) alcanzó casi el mismo nivel de abril del 2012. Por otra parte, si se evalúa el desempeño del sector a partir del índice sectorial (ISAC) el cual se elabora a partir de la demanda de insumos para las principales empresas nacionales considerando los distintos tipos de obra, el balance del primer trimestre es negativo con respecto al año anterior (-1.3%) aunque se observa una mejora si se lo compara con la caída interanual de los tres trimestres anteriores (en torno al -4.5, y -6%). Por otra parte, la perspectiva de inicio de nuevos proyectos constructivos no luce alentadora dado que la superficie autorizada continúa registrando variaciones negativas con respecto al mismo período del año anterior. El relevamiento de permisos del INDEC en 42 municipios del país revela que la superficie autorizada en marzo cayó un 5,6% con respecto a igual mes del año anterior.

El esperado repunte de las exportaciones continuó ausente entre enero y marzo. Por el contrario, si se compara con el primer trimestre del 2012, se registra una caída del valor exportado del 4%. El aumento de exportaciones de automóviles, principalmente con destino a Brasil (con un crecimiento del 23% en el período) no fue suficiente para revertir el estancamiento de ventas al exterior. La falta de crecimiento de las exportaciones totales se vio reflejada en el saldo comercial del primer trimestre. La diferencia entre exportaciones e importaciones alcanzó los USS 1.310 millones, muy inferior a los USS 2.512 millones del mismo período del año anterior y que se explica en mayor medida por una flexibilización de restricciones para importar. Los datos sobre el intercambio comercial también revelan las dificultades para el abastecimiento de energía dado que en rubro “Combustibles y Lubricantes” la comparación del primer trimestre del 2012 con respecto al 2011, combina una caída del 28% en las ventas externas junto con un aumento de compras al exterior del 57%.

En el mencionado contexto, el sector público mantuvo su tendencia al fuerte crecimiento del gasto. De acuerdo a la información brindada por la Secretaria de Hacienda, en el primer bimestre del año los pagos por gastos corrientes totales aumento un 28%. El aumento fue impulsado por los pagos de prestaciones a la seguridad social y remuneraciones (con crecimientos anuales del 35% y 31% respectivamente). La obra pública creció a un ritmo anual similar al de la inflación (26%) y los desembolsos por transferencias (principalmente subsidios a empresas de energía y transporte) crecieron pero a un ritmo inferior en torno a 21% anual.

Un indicador importante del freno en el ritmo de las transacciones fue el importante freno en el crecimiento de recaudación de IVA relacionado con operaciones en el mercado interno. De acuerdo a informes de AFIP, el aumento de la recaudación de abril en comparación al mismo mes del año anterior fue del 13,6%, muy por debajo de los niveles de inflación estimados por fuentes privados y denotando una importante reducción del nivel de actividad en términos reales.

Para los próximos meses, en la medida que se vayan cerrando las negociaciones con sindicatos, la aplicación de ajustes salariales podría significar una temporaria recomposición del poder de compra salarial (con su contrapartida, una mayor presión sobre márgenes de ganancia por el aumento de costos laborales). El crecimiento de la masa salarial se vería limitado por el estancamiento del empleo privado debido al menor ritmo de inversión. En cuanto al crédito, se observa una desaceleración en la tasa de crecimiento mensual de las distintas líneas hasta el mes de marzo (consumo, comerciales y con garantia real) lo que restringe la expansión de liquidez a través del sistema bancario. Esta retracción proviene tanto por el lado de la demanda (familias y empresas) como de la oferta (entidades financieras). Los principales factores que sostienen el consumo consisten en la dificultad para acceder a dólares como alternativa de ahorro y el nivel insuficiente de rendimientos por depósitos bancarios. Esta situación no se modificará. La novedad será el incierto impacto sobre el mercado inmobiliario de la puesta en circulación de los nuevos titulos generados por la sanción de la Ley que habilita el blanqueo de dólares propuesto por el Poder Ejecutivo. Por el extremo grado de desconfianza en las políticas gubernamentales, no cabe esperar un alto grado de adhesión a la oferta del gobierno y por lo tanto, el impacto podría ser moderado a bajo.

Abstract de la nota publicada en Indicadores de Actividad Económica (IAE). Si desea recibir la versión completa del informe vía mail, contáctenos a info@creebba.org.ar, o bien puede acceder al archivo haciendo clic aqui.

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La carrera salarial

El actual contexto inflacionario conlleva, como ocurre en todo proceso de suba sostenida y generalizada de los precios de la economía, importantes distorsiones, cambios en los precios relativos, ausencia de valores claros de referencia y fenómenos de ilusión monetaria en los que se desconoce con precisión qué incrementos representan mejoras reales y cuáles ajustes meramente monetarios. En este marco, uno de los aspectos que más interesa y preocupa es la actualización de los salarios, a partir de las negociaciones colectivas que llevan adelante los sindicatos.

El propósito de esta nota es hacer un repaso de los salarios de convenio de las diferentes ramas económicas, a fin de comparar niveles y establecer posicionamientos sectoriales y, por otra parte, evaluar el desempeño de cada una con respecto a los ajustes aplicados frente a la inflación registrada en los diez últimos años, a partir de la salida de la convertibilidad. Esto último es a los fines de evaluar la mejora o no de las remuneraciones en términos reales, es decir, descontando el efecto de la suba de precios.

 
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Balance del comercio exterior regional

Movimiento récord de exportaciones en 2012 para Bahía Blanca

Contando con una serie que abarca el período 1992-2012 puede observarse que este último año ha sido el de mayor volumen y monto de exportaciones para la aduana de oficialización Bahía Blanca. Tuvieron destino exterior unas 11,1 millones de toneladas, valorizadas en casi 4,9 mil millones de dólares FOB. Esto implica un crecimiento anual del 15% en volumen y de 3% en monto respecto al dato del 2011. Dadas estas cifras, la participación de la aduana de oficialización Bahía Blanca en las toneladas totales exportadas desde Argentina sería cercana al 11%, mientras que en términos monetarios sería del 6%. El primer porcentaje se ubica por encima del promedio del período 1992-2012, mientras que el segundo resulta igual al promedio para ese mismo período. Cabe destacar que Argentina exportó durante el 2012 unas 100 millones de toneladas por un total de 81 mil millones de dólares. Ambas cifras se redujeron respecto al año 2011 en un 1% y un 4% respectivamente. El movimiento en volumen y monto es producto de las casi 295.500 operaciones registrando una retracción del 8% respecto al año 2011. La aduana de oficialización de Bahía Blanca  registró 1.260 operaciones, cayendo un 3% respecto a las del año 2011.

Precios implícitos en Bahía Blanca y país

El FOB implícito se calcula como el monto total FOB exportado respecto de las toneladas totales exportadas. Para la aduana de oficialización Bahía Blanca fue de casi 440 dólares por tonelada, disminuyendo un 10% con referencia al año 2011. Esto es lo que impacta en el monto FOB global de Bahía Blanca, el cual, a pesar del incremento de exportaciones en volumen, sólo creció en un 3% de manera interanual. Por su parte, la Argentina contó con un FOB implícito al 2012 menor a los 810 dólares por tonelada, registrando una leve retracción del 2% al relacionarlo con los 826 dólares por tonelada del año 2011.

 
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El municipio de Bahía Blanca y la coparticipación provincial

En la edición 124 de Indicadores de Actividad Económica se analizan los mecanismos de distribución de recursos desde la provincia de Buenos Aires hacia los municipios. El principal componente viene determinado por la Ley de Coparticipación Nº 10.559, mientras que existen otras leyes y reglamentaciones que disponen el giro de recursos adicionales que se determinan por fuera de dicha ley.

Necesariamente, las dificultades fiscales de las provincias impactan negativamente sobre las cuentas públicas de los municipios. En particular, la situación de la provincia de Buenos Aires es de las más comprometidas, por lo que podrían verse afectadas también las transferencias hacia los municipios bonaerenses.

¿Cuál es la situación de Bahía Blanca en este contexto? Pierde participación relativa entre 2003 y 2013, tanto en los recursos de la coparticipación de impuestos como en el total de transferencias. A continuación se analiza la evolución de las transferencias recibidas por el municipio local a lo largo del tiempo, sus componentes y determinantes y su participación relativa con respecto a otras jurisdicciones municipales.

Breve síntesis de las normativas

Actualmente, las principales normas que regulan la distribución de fondos entre la provincia de Buenos Aires y los municipios que la integran son:

1. Ley 10.559 de Coparticipación. Según esta normativa, las municipalidades de la provincia recibirán en concepto de coparticipación el 16,14% del total de ingresos que percibe la misma en concepto de impuestos sobre los ingresos Brutos, inmobiliario, automotores, sellos, tasas retributivas de servicios y coparticipación federal de impuestos. La distribución secundaria del fondo común se relaciona con la cantidad de población de cada partido, con la superficie, con la inversa de la capacidad contributiva (mostrando cierto espíritu solidario) y con la prestación de servicios municipales de salud en el partido.

2. Ley 13.010 de Descentralización. Delega a los municipios la administración de ciertos tributos provinciales. Se trata del impuesto inmobiliario rural, ingresos brutos y automotor y tiene un carácter de retribución de servicios por parte del municipio hacia la provincia.

3. Ley 13.163 del Fondo de Fortalecimiento de Programas Sociales y Saneamiento Ambiental. Vigente desde 2004, con destino a la atención de los servicios de Asistencia Social y de Tratamiento y Disposición Final de Residuos según lo establezca la reglamentación para cada caso.

4. Ley 13863 del Fondo Municipal de Inclusión Social. Rige desde 2008. Sus recursos se distribuyen entre las municipalidades de la provincia que se encuentren adheridas de acuerdo al índice de vulnerabilidad social establecido en el inciso (a) del articulo 6º de la Ley Nº 13163 y modificatorias.

5. Ley 13850, articulos 42 a 46, del Fondo para el Fortalecimiento de Recursos Municipales. Vigente desde 2008, tiene como objetivos lograr la simplificación tributaria, la compensación y el incremento de los recursos asignados a los municipios que no apliquen gravámenes retributivos por los servicios que se indican a continuación: (a) Faenamiento, inspección veterinaria y bromatológica, visado de certificados u otro tipo equivalente de tasa de abasto o derecho.(b) Publicidad y propaganda hecha en el interior de locales destinados al público (cines, teatros, comercios, supermercados, centros de compras, campos de deportes y similares).

6. Ley 13976 del Fondo Solidario Provincial. Creado en 2009 como adhesión a un decreto nacional. Un 70% de los fondos se destina a financiar, en provincias y municipios, obras que contribuyan a la mejora de la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda o vial en ámbitos urbanos o rurales y el 30% restante se distribuye entre los municipios de acuerdo a la ley de coparticipación 0.559.

7. Ley 14163 del Fondo de Fortalecimiento de Servicios Municipales. Rige desde 2010, con el objeto de financiar la prestación de los servicios brindados por los municipios de la provincia.

 
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Aporte de la cosecha fina 2012-2013 a la economía regional

El relevamiento referido a la campaña 2012-2013 de granos finos a nivel regional presenta un escenario similar en términos de volumen total de producción respecto a la campaña previa. Con un total de 2,5 millones de toneladas producidas sumando trigo y cebada cervecera se acerca al promedio histórico de granos finos a nivel regional y considerando la campaña mencionada se acumulan 3 consecutivas cercanas al promedio, situación que no se evidencia desde los años 2000-2003.

A pesar de estos elementos que refl ejan una estabilidad en términos de producción, existen aspectos que muestran ciertos contrastes entre campañas y permiten obtener conclusiones diferentes. En términos de composición se aprecia un importante cambio a favor de la cebada en detrimento del trigo, situación iniciada en la campaña 2010-2011. Al mismo tiempo existe una superficie sembrada total con granos finos a nivel regional estabilizada en 1 millón de hectáreas, con una tendencia descendente a partir de la campaña 2005-2006, cuando era un 40% superior a esa superficie.

A nivel nacional la escasez de oferta a partir de la reducida cosecha 2012/13 plantea una perspectiva ajustada en el mercado interno para el sector molinero necesitado de mercadería. En este contexto los molinos tienen por delante una campaña diticil de atravesar hasta noviembre, momento en el que comienza a ingresar la nueva cosecha al mercado. Prohibiciones para exportar y control de precios, determinan que el sector primario destine cada vez menos superficie al trigo. Esto llevo a que en la última campaña se siembre la menor área sembrada en la historia (3,5 millones de hectáreas), generando la exportación más baja en 35 años.

Es reiterativo afirmar el efecto que han tenido en el anterior indicador a nivel regional, las políticas económicas aplicadas a nivel nacional, pero es un aspecto ineludible al momento de realizar cualquier tipo de análisis sectorial. Las señales de precios para impulsar las distintas campañas agrícolas son determinantes, especialmente en una región como el SO bonaerense donde no existen alternativas productivas. Las distorsiones e intervenciones iniciadas hace ocho años provocaron un marcado desacople entre los precios locales y los mercados de referencia internacional, aspecto que para la región del SO en particular ha significado un alto costo en términos de ingresos. En particular durante la campaña analizada en el presente informe los ingresos generados refl ejan resultados aceptables en términos nominales, pero al considerar el efecto del incremento en el nivel de precios, las conclusiones cambian radicalmente.

El objetivo del informe radica en mostrar el aporte económico de la campaña 2012/13 de granos finos a nivel del sector primario en la economía regional, comparar este resultado en términos históricos y al mismo tiempo poder observar los resultados en el actual contexto macroeconómico, en donde existe un incierto marco general donde medidas de orden nacional nuevamente no generen los incentivos suficientes para modificar significativamente la intención de siembra para la próxima campaña.

 
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