CREEBBA - Indicador de Actividad Económica - IAE Nro. 102

Indicadores de Actividad Económica (IAE) Nº 102
enero 2009

 
 

 

 


 

Balance anual y perspectivas económicas

El año que finaliza marca un punto de inflexión en el ciclo de recuperación de la economía argentina iniciado en el año 2003. Tras un quinquenio de fuerte crecimiento del PBI, con tasas en torno al 9% anual promedio, el quiebre de tendencia comienza a percibirse en el segundo trimestre del 2008. Casi de forma paradójica, el cambio coincide con niveles récord de los precios internacionales de los principales productos de exportación.

Los problemas de solvencia del sector financiero internacional seguían su curso rumbo a un punto de colapso que se alcanzaría en el último trimestre del 2008, con la quiebra de prestigiosas entidades bancarias del mundo. No obstante, el aislamiento del país tras el último default, y el bajo desarrollo del mercado de crédito; sumado a la posibilidad del estado de apropiarse la renta del sector primario por la vía de retenciones, inicialmente creó la ilusión de que la Argentina se podría desentender de las dificultades en la economía mundial. Las teorías del “desacople” de países emergentes contribuyeron a que muchos adoptaran este diagnóstico, que meses después, sería rebatido por los acontecimientos.

Frente a la amenaza del crecimiento del gasto en subsidios dirigidos a paliar una creciente inflación; la decisión de recomponer el superávit fiscal, por la vía de nuevos aumentos de retenciones al sector agropecuario, marco el inicio de un largo conflicto que paralizó la economía del país. Tras el largo enfrentamiento, y cuando resultaba primordial reconstruir la confianza de la población, se produce el estallido de la crisis financiera internacional seguido de una pronunciado descenso de los precios de los productos primarios exportables. Pese al tardío reconocimiento oficial de los efectos negativos del nuevo escenario internacional, el impacto local fue inmediato y se reflejó en fuertes aumentos de tasas de interés y fugas de divisas, acompañadas de presiones cada vez mayores sobre el tipo de cambio. Con el propósito de no incurrir en una nueva cesación de pagos del estado, el Congreso facultó al gobierno para expropiar los ahorros de la población a través de la estatización del régimen de previsión privado.

El año 2009 se presenta con una perspectiva clara de descenso en la actividad económica del país. El gobierno se enfrenta al dilema de intentar sostener la actividad económica para reforzar sus posibilidades en las elecciones para la renovación de legisladores sin desequilibrar las cuentas públicas. Sin acceso al financiamiento externo y habiéndose apropiado de gran parte del ahorro interno, dos variables críticas para ir delineando el posible escenario económico, serán la recaudación tributaria y los precios de los productos de exportación.

 
Abstract de la nota publicada en Indicadores de Actividad Económica (IAE). Si desea recibir la versión completa del informe vía mail, contáctenos a info@creebba.org.ar, o bien puede acceder al archivo haciendo clic aqui.

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Balance anual y perspectivas 2009 de la economía regional

El año 2008 se distingue por el nítido contraste entre las muy buenas condiciones generales que caracterizaron la situación de la economía local en el primer trimestre, y la situación adversa en los últimos meses del año. La principal razón de este ciclo de alzas y bajas se encuentra en los cambios del contexto internacional generados por la crisis de los mercados financieros, a lo que deben sumarse factores propios del país como resultados de la política económica del gobierno.

A partir de las repercusiones locales de este conjunto de acontecimientos, se podrían diferenciar tres etapas. Una primera etapa se extendería hasta marzo, con una fuerte expansión de la actividad económica por efecto del sostenido crecimiento del gasto de consumo, y entre cuyas manifestaciones se encuentra una elevada tasa de inflación en torno al 2% mensual promedio. La segunda etapa, se iniciaría con un fuerte deterioro de la situación general a partir de abril y entre mayo y septiembre se caracterizaría por el estancamiento de la actividad económica pero a niveles elevados. En este período, se puede advertir el cambio negativo de expectativas generales por el conflicto entre el gobierno y el sector agropecuario, agravado por la escasez de precipitaciones de otoño. La última etapa estaría caracterizada por una importante desaceleración de la actividad a partir de octubre, intensificándose con el transcurso de los meses siguiendo la tendencia general del país como consecuencia de la crisis financiera internacional y el derrumbe del precio internacional de los granos.

La evolución descripta de las condiciones generales de la economía local se refleja en la trayectoria del indicador de situación de las empresas locales a lo largo del año. Como se puede apreciar en el gráfico, 2008 fue un año de transición desde una situación buena a otra regular, finalizando con una clara tendencia negativa. El ritmo de ventas de las empresas locales ha disminuido en forma considerable durante el segundo semestre, ubicándose el indicador de demanda en niveles regulares tendientes a desalentadores. Esta evolución fue acompañada por un deterioro de expectativas de empresarios locales.

El sector inmobiliario refleja una evolución acorde con este panorama general de la economía local. En este caso, se aprecia una declinación progresiva de la actividad a partir de junio, que se mantiene hasta diciembre tanto en el segmento de alquileres como de compraventa.

Las perspectivas comerciales de la ciudad se reflejan en la demanda de alquileres comerciales. El fuerte ritmo de demanda del 2007, se estabilizó durante el 2008, finalizando en niveles desalentadores en último trimestre. Este cambio delata un freno a la fuerte expansión de áreas comerciales en la ciudad. En los próximos meses, en la medida en que se consolide el excedente de oferta de locales, podría verse reflejado en cambios significativos en los valores de locación en zonas céntricas.

Un indicador claro del cambio de situación en la economía local a lo largo del año consiste en la fuerte desaceleración en la tasa de crecimiento de los depósitos del sector privado. Si se compara los niveles de depósitos de un año con respecto al anterior, se observa que la tasa de crecimiento normal hasta marzo del 2008 superaba el 20% anual, llegando en este mes a registrar una variación del 27% anual. Las tasas de crecimiento disminuyen a un 7% a fines de junio y al 11% en septiembre. Como se advierte en el gráfico siguiente, el freno en el crecimiento de los depósitos en este período, es una característica general del sistema bancario del país, aunque cabe notar que cobra especial intensidad en la plaza financiera local. Considerando la apreciación cambiaria de los últimos meses y el menor crecimiento de las colocaciones, pese al fuerte aumento observado en las tasas de interés, el monto total de depósitos en bancos locales rondaría los U$S 400 millones1.

 
Abstract de la nota publicada en Indicadores de Actividad Económica (IAE). Si desea recibir la versión completa del informe vía mail, contáctenos a info@creebba.org.ar, o bien puede acceder al archivo haciendo clic aqui.

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